La Consejería solo ha facilitado información sobre daños e indemnizaciones anteriores al 2025, pero sigue sin entregarnos el censo regional ni el informe remitido a la Comisión Europea. El 4 de septiembre comienza la caza con un cupo de seis lobos al año.
El próximo 4 de septiembre se abre en La Rioja el periodo hábil de caza del lobo en rececho, dentro de la Reserva Regional de Caza Cameros-Demanda. Amigos de la Tierra La Rioja denuncia que la Administración autoriza la muerte de lobos mientras mantiene sin hacer pública información fundamental sobre la población de la especie y su evolución.
Al amparo de la Ley 27/2006, la asociación solicitó el 5 de junio de 2026 información sobre los daños ocasionados en 2025 por el lobo y las indemnizaciones abonadas, así como una copia del censo de población de lobo en La Rioja. El 2 de marzo de 2026 solicitó también el informe remitido por el Gobierno de La Rioja a la Comisión Europea sobre el estado de conservación de la especie.
La Consejería solo ha respondido a la solicitud relativa a daños e indemnizaciones, y únicamente con datos anteriores a 2025. El censo regional y el informe remitido a Bruselas siguen sin ser facilitados.
El único dato público disponible es el censo nacional del MITECO 2021-2024, que contabiliza cinco manadas en La Rioja, cuatro de ellas compartidas con Castilla y León. A pesar de ello, el Gobierno de La Rioja ha establecido un cupo de hasta seis ejemplares al año, dos por cada una de las tres comarcas de gestión del lobo. Además, según lo trasladado en el Consejo Regional de Caza, la propia Dirección General de Medio Natural y Paisaje ha reconocido que los controles poblacionales realizados con personal propio han obtenido “resultados nulos”.
Para Amigos de la Tierra La Rioja, la cuestión no es determinar cuántos lobos hay para decidir cuántos pueden morir. La caza de esta especie no debe utilizarse como herramienta de gestión de sus poblaciones. El lobo es un depredador que forma parte del funcionamiento natural de los ecosistemas y cuya población se regula de manera natural en función, entre otros factores, de la disponibilidad de alimento y de las condiciones del territorio.
La existencia de daños a la ganadería debe abordarse mediante medidas de prevención, protección y compensación, y no mediante la eliminación de ejemplares de una especie que cumple una función esencial en los ecosistemas.
Llevamos más de un año solicitando información fundamental sobre el lobo. La Consejería solo nos ha facilitado datos de daños e indemnizaciones anteriores a 2025, mientras seguimos sin recibir el censo regional ni el informe remitido a la Comisión Europea. Pero nuestra posición va más allá de la falta de información: consideramos que la caza del lobo no es una herramienta de gestión que deba utilizarse. Da igual que haya uno, diez o cien lobos: matar ejemplares no soluciona los problemas de la ganadería ni mejora la gestión de la especie.
Amigos de la Tierra La Rioja exige la entrega inmediata del censo y del informe remitido a Bruselas, la publicación de toda la información y los criterios utilizados por la Administración para establecer el cupo y la suspensión de la caza del lobo.
La organización reclama además que se prioricen medidas de prevención de daños y apoyo a la ganadería extensiva, en lugar del control letal de una especie que considera fundamental para elequilibrio de los ecosistemas.
No se puede hablar de gestión científica cuando se pretende justificar la muerte de ejemplares sin hacer públicos los datos fundamentales y, además, cuando la propia población del lobo dispone de mecanismos naturales de autorregulación. El lobo no necesita que decidamos cuántos ejemplares puede haber: necesita que dejemos de perseguirlo y aprendamos a convivir con él.
En Logroño, a 2 de septiembre de 2026.

