Amigos de la Tierra La Rioja muestra su preocupación ante la decisión del Gobierno regional de derogar la moratoria que limita la instalación de macrogranjas en La Rioja. La organización considera necesario mantener esta medida preventiva para evitar que aumente la presión ambiental sobre el territorio y garantizar una evaluación rigurosa de los proyectos de ganadería intensiva.
El Ejecutivo riojano ha justificado la derogación de la moratoria argumentando que estas instalaciones ya están protegidas por la Ley del Paisaje. Sin embargo, Amigos de la Tierra La Rioja considera que la existencia de un marco normativo no garantiza por sí sola la ausencia de impactos ambientales. La protección efectiva del territorio requiere analizar las características de cada explotación, sus posibles efectos acumulativos y los riesgos para los recursos naturales.
La actualidad de esta decisión coincide con la tramitación de un proyecto de explotación porcina de cebo en el paraje de Cantarroyuela Baja, en Pradejón, al que Amigos de la Tierra La Rioja ha presentado alegaciones solicitando su archivo por los posibles impactos ambientales.
La organización advierte de que en Pradejón ya existen distintas actividades vinculadas a la producción de champiñón y setas que han alterado gravemente el medio natural del municipio. A su juicio, la instalación de una nueva explotación ganadera debe evaluarse teniendo en cuenta esta presión ambiental previa y la acumulación de impactos sobre el territorio.
Además, las alegaciones presentadas señalan importantes carencias en la documentación del proyecto relativas a la gestión de los purines. No se especifican las dimensiones o la capacidad de la balsa de almacenamiento ni se incorpora un plan que identifique las parcelas a las que se destinarán estos residuos. El almacenamiento previsto para tres meses también suscita preocupación por las posibles molestias derivadas de los malos olores en las localidades cercanas.
Otro de los motivos de preocupación es la proximidad de las parcelas a la yasa Majillonda, un curso de agua que desemboca en el Ebro. Aunque la explotación no se encuentra en una zona inundable, la organización advierte de que un fallo en la balsa de purines podría provocar contaminación de este cauce y afectar potencialmente al río Ebro.
A estos impactos se suma el elevado consumo de agua que requieren las macrogranjas para satisfacer las necesidades de los animales. En un contexto de cambio climático, en el que la disponibilidad de agua constituye un desafío cada vez mayor, Amigos de la Tierra La Rioja considera que no es razonable seguir promoviendo instalaciones que demandan importantes cantidades de este recurso sin valorar adecuadamente su sostenibilidad a largo plazo. Esta cuestión cobra especial relevancia ante una población riojana cuya tendencia demográfica es ascendente y cuyas necesidades de abastecimiento deben tenerse en cuenta en la planificación de los recursos hídricos.
Para la organización, la disponibilidad de agua debe ser un criterio fundamental a la hora de decidir qué modelo ganadero se impulsa en la región. Por ello, considera que la implantación de macrogranjas debería descartarse en favor de modelos e instalaciones más sostenibles, con menor presión sobre los recursos naturales y compatibles con la conservación del territorio.
El portavoz del Gobierno regional ha señalado que el proyecto de Pradejón continúa en tramitación y que se analizará junto con los informes técnicos antes de adoptar una posición. Amigos de la Tierra La Rioja reclama que esta evaluación tenga en cuenta todas las objeciones planteadas y que se priorice la prevención de los daños ambientales frente a la autorización de nuevas instalaciones.
Por ello, Amigos de la Tierra La Rioja solicita al Gobierno regional que valore rigurosamente los riesgos identificados y que se archive el proyecto de explotación porcina de Cantarroyuela Baja. Además, reclama que la protección del paisaje, de los recursos hídricos y de la calidad ambiental constituya un criterio efectivo en las decisiones sobre la implantación de explotaciones ganaderas intensivas.
En Logroño, a 15 de octubre de 2026.
